lunes, 9 de mayo de 2016

Pícaros en la actualidad - Proyecto Claroscuro

¿Persiste la picaresca en nuestros días? ¿Somos realmente tan diferentes de nuestros antepasados del Siglo de Oro? Todo eso y más en la entrada que nos ocupa.

Quizá no lo entendamos como picaresca, pues a pesar de que la naturaleza de la palabra no ha cambiado demasiado, su etimología nos evoca a aquellos días en los que las tierras españolas no conocían la oscuridad de la noche y se extendían desde Trafalgar hasta el Cabo de Hornos.

Actualmente, la figura del pícaro se caracteriza por una astucia privilegiada, por saber sacarse las castañas del fuego y utilizar dicho ingenio para salir de algún que otro aprieto. A veces se interpreta como algo digno de orgullo, como una capacidad que nos permite situarnos por encima de aquellos que tienen un poco más de vergüenza que nosotros. 

Si comparamos la cualidad del Lazarillo con dicho comportamiento que suele salirse de los códigos cívicos y morales, encontramos cuantiosas diferencias. Para empezar, el protagonista de la novela hace lo que hace por una situación de pura supervivencia. Y aún así, no acaba de verse con buenos ojos, mas bien como una forma indigna y deshonrosa de ganarse la vida. En contraposición, la actitud que nosotros conocemos como picaresca, busca siempre la obtención de una ventaja o algún beneficio  ante alguna situación, y evidencia un claro egoísmo y una consecuente falta de respeto al resto de sociedad. 

En mi opinión, esta tenencia está estrechamente relacionada con el modo de vida al que estamos acostumbrados. Para aquellos que lo desconozcan, el neoliberalismo, como se conoce al sistema político desarrollado por los países occidentales después de la Segunda Guerra Mundial (que no fue impuesto globalmente hasta después de la disolución de la URSS), promueve el establecimiento de una convivencia basada en la competitividad y en la busca del beneficio individual, lo que reitero, fomenta la aparición de tales conductas que no son para nada apropiadas. Al fin y al cabo, en eso consiste la picaresca, en la intención de colocarnos siempre un paso por delante del vecino.

Es innecesario recalcar, que pocos son los Quijotes que frecuentan nuestras ciudades. Me gusta pensar que la gente de bien predomina sobre aquella que trata de hacer del mundo un lugar peor, pero ya sea por las circunstancias o por la dificultad que supone darse a conocer, son pocas las que protagonizan una lucha constante ante las diferentes injusticias que saturan los telediarios. En la mayoría de los casos son calificadas de eso, locos de atar y rebeldes antisistema que buscan desestabilizar el régimen establecido por los "poderosos". 

En última instancia, añadir que al menos espero que los Quijotes del siglo XXI mantengan aquella pasión ferviente por la Literatura y por esas historias que consiguen abstraernos momentáneamente de la picaresca que caracteriza a esta realidad individualista.


domingo, 8 de mayo de 2016

Pícaros y Caballeros, Lazarillo y Don Quijote

Tras la lectura del Tratado III del Lazarillo de Tormes...

Encontramos al Lazarillo recorriendo las calles de Toledo en busca del dinero justo para subsistir, cuando la suerte decide hacer de las suyas y pone en su camino a un gentil escudero que se "ofrece" a cubrir sus necesidades básicas y darle cobijo...¡Cuánto hemos de aprender del refranero popular! Pensaría Lazarillo, pues el que antes aparentaba vivir con la certeza del pan al día siguiente, ahora decide echarme de su lado y ve desmentidas todas sus grandilocuencias..."Las apariencias engañan".

Gracias a este capítulo, podemos acercarnos a comprender diferentes formas de recurrir a la picaresca para salvar algún que otro problema. Lazarillo juega el papel claro de anti-héroe. Utiliza su ingenio y actitud despreocupada para ir de puerto en puerto embaucando a los pescadores el tiempo justo para poder robar el pescado y poner rumbo hacia el siguiente. ¿De qué sirve pues el honor, cuando se echa en falta el calor del fuego y el olor de la comida caliente?

Sin embargo, incluso el más astuto puede ser alguna vez engañado. Engañado por la fachada que el escudero quiso pintarle, por unas formas y un comportamiento que para nada se ajustaban a su situación económica. Como ven, la picaresca no es sólo cosa de rufianes y maleantes, un buen señor de buena ley puede hacer uso de una estrategia poco ortodoxa con tal de salvaguardar su honor, su estima y su papel en la sociedad. Simplemente, puede ser visto como quiere que le vean.
Esta situación provocó un cambio sustancial en Lázaro, y desde ese momento aprendió a no confiar más que en sí mismo.

Dicho esto, abordamos el análisis del capítulo en el que Don Quijote de la Mancha se las ve con los galeotes. Caminando iba el hidalgo junto a su fiel escudero cuando en su camino se cruzaron varios presos que estaban siendo transportados. Haciendo gala de una caballerosidad digna de cualquier novela de la época, nuestro protagonista intenta embaucar a los guardias y liberar a los reclusos, proporcionándoles un futuro mejor y una oportunidad de empezar de nuevo. Lo que no esperaba Don Quijote era la respuesta que le darían dichos cautivos al recibir su petición de hacer llegar a oídos de Dulcinea su encomiable gesta. Poca protección le proporcionaron sus brazos ante las pedradas de aquellos salvajes.

Como podemos comprobar, el hidalgo busca conmemorar a los nobles caballeros de antaño, a los defensores del pueblo y justicieros del reino, propagando o intentando imponer su honradez allá por donde pasa. Encarna entonces valores como la gratitud y la bondad gracias a esa causa a la que sirve.
No obstante, a través del libro comprobamos cuán lejos están los "cuentos" de la realidad, que como si de un contrario se tratase, acabará por golpear a nuestro personaje centenares de veces sumergiéndolo más y más en su locura. El triunfo de la astucia ante la inocencia, de la maldad ante la bondad.


Una vez contrastadas ambas obras, podemos apreciar la evolución que presentan los personajes y lo diferentes que llegan a ser sus características a lo largo del relato. Mientras que Lázaro centra sus esfuerzos en subsistir a base del patrimonio ajeno y realiza un sin fin de fechorías que poco a poco aumentan su leyenda, Don Quijote intenta seguir el ejemplo de las novelas de antaño e imita a aquellos valerosos caballeros capaces de cambiar el mundo con tan solo blandir su espada... Por desgracia, sus intentos se ven frustrados y vemos como en una época dominada por los contrastes y las guerras, más vale mirar por uno mismo antes que tratar de velar por los demás. También nos incita a no confiar en desconocidos, pues nunca sabremos si se trata de otro Lazarillo o si por el contrario tenemos la suerte de que sea un Don Quijote del que seguro que nos podemos aprovechar.
Conclusión: según estos dos textos, es preferible ser pícaro y engañar; que ser benévolo y como consecuencia, engañado.


viernes, 6 de mayo de 2016

Comentario Crítico - Evolución de la lírica en el Siglo de Oro

Barroco y Renacimiento. Renacimiento y Barroco. Para aquellos lectores ajenos, para las personas indiferentes a la historia de la literatura, para los ignorantes y carentes de curiosidad, dos periodos que bien podrían fundirse en uno sólo. A veces plagados de excentricidades, eclipsados por el brillo del oro y la suntuosidad, otras dominados por lo sobrio y lo sencillo. A fin de cuentas, ¿qué los diferencia?

La lírica, por ejemplo.

Pero no vayamos tan deprisa... Como sabéis, el Renacimiento aparece en escena tras una época de relativa "oscuridad" en lo que a las artes y la cultura respecta, un periodo de "herejes" a la vista de los clásicos y las grandes civilizaciones sobre las que Occidente se sustentó: Grecia y Roma.
De su mano vino la intención de revolucionar lo hasta entonces establecido, el hombre pasó a tener un papel primordial, la ciencia recibió un voto de confianza, y nuevas técnicas artísticas relucieron por toda Europa. Ante este panorama de esplendor, uno no podía sentirse contrariado. Al son de lo que ocurría a su alrededor, los autores renacentistas adquirieron dicho optimismo y lo reflejaron en muchas de sus obras. Intentaron transmitir ese vitalismo al conjunto de la sociedad, instando a disfrutar de la vida, a vivir el momento...siempre desde un tono agradable, motivador. En eso consiste a grosso modo el poema "Oda a la vida retirada" de Fray Luis de León.

Lo podríamos considerar una "versión renacentista" del tópico beatus ille, introducido por Horacio algunos siglos atrás, allá por el año 8 antes de Cristo. Se trata de una Oda organizada en 17 liras (estrofa renacentista) de versos endecasílabos y heptasílabos de rima consonante (7a 11B 7a 7b 11B).  El autor emplea un tono vehemente, intentando influir en el lector. Es correcto y culto pero a la vez cercano y agradable. Está lejos de contener una retórica exagerada...de hecho, ¿cómo podría expresar su admiración por una vida apacible y sencilla sino es mediante un lenguaje simple y ligero? Apoyando esta tendencia, destaca la aliteración de la letra s, vinculada con la tranquilidad; y el uso del hipérbaton, que aporta musicalidad sin dificultar demasiado la comprensión. 
En definitiva, el poema nos llama a vivir con sabiduría, apostando por una felicidad que no está alimentada de vanidades. Una felicidad permanente, pura, que no se deja gobernar por el sentido del viento.

Entonces, de repente, imaginaos que una jarra de agua fría nos saca de nuestro embelesamiento.  En ese preciso momento se desvanece la nube y nos damos de bruces con la realidad. Justo entonces llega el Barroco.

Debemos entender el Barroco como una época en la que prevalece el desengaño. Algo así como lo que ocurre al dejar atrás la adolescencia y meterse en la piel de una persona adulta. Si nos paramos a pensar, lo que verdaderamente cambia no son nuestras inquietudes, sino nuestra forma de afrontarlas. Ya sea a los 20 o a los 50, lo que de verdad importa sigue estando ahí, independientemente de nuestra actitud al respecto. Pues bien, yo diría que en eso consiste la transición del Renacimiento al Barroco. Los tópicos son los mismos, inalterables ante el paso del tiempo, pero ahora se observan desde otra perspectiva. Me explico:

Si antes hablábamos de disfrutar cada momento como si fuese el último, ahora nos preguntamos de qué forma evita eso la llegada de la muerte, cómo podemos aprovechar verdaderamente el tiempo antes de que se nos acabe. Es más, a menudo los autores se lamentan de dicha situación, de cómo la vida nos engulle y se apodera de nosotros poco a poco...Sin embargo, hay algunas excepciones como la que veremos a continuación:

El poema "Ándeme yo caliente y ríase la gente" es una versión satírica del tópico Beatus ille. El contenido fundamental del poema no es otro que una deformación burlesca de aquellos motivos en los cuales solía desarrollarse convencionalmente este tópico clásico cuya fuente última suele ser Horacio y su poema del mismo título. No obstante, mientas Horacio expresa elegantemente el ideal epicúreo, Góngora elabora un desenfadado canto hedonista que le viene al dedo a los también habituales contrastes del Barroco. Frente a la reflexión pesimista sobre la vida, un vitalismo burlón, aunque también nihilista, como el que da tono a este poema. Señalar que Góngora popularizó el uso de la letrilla para expresar la sátira burlesca, combinando elementos tradicionales y cultos para enfatizar su mensaje y conseguir así que dicho tono burlesco se acentúe.

Para mí, como si comparamos dos caras de una misma moneda. Es igualmente necesario tener el cuenta el contexto histórico y social en le que se dieron ambos movimientos, pues durante el Renacimiento, allá por el siglo XVI, España vivía el mayor esplendor político y militar de toda su historia, mientras que a partir del siglo XVII este basto Imperio comenzó a desmoronarse y se inició una profunda debacle. Creo que sin duda debemos quedarnos con las diferentes interpretaciones que a lo largo del tiempo se le han dado a las inquietudes y necesidades más básicas del ser humano. El amor, la muerte, la vida en general. Comprobar como aún en el siglo XXI nos preocupan las mismas cosas, aunque nuestra forma de vida haya cambiado completamente. Al fin y al cabo, la literatura no es más que el reflejo de otra época pasada, de lo que pasaba por la mente de otra persona exactamente igual que tú y que yo.

PD: Una versión actual de uno de estos tópicos del Siglo de Oro puede ser la película El club de la lucha, protagonizada por Brad Pitt.

sábado, 30 de abril de 2016

Curar los tópicos - Proyecto Claroscuro

A través de esta tarea realizaremos un análisis de los principales temas y tópicos de la poesía renacentista y barroca, apreciaremos cómo estos temas van evolucionando, interpretaremos críticamente los tópicos más manidos e intentaremos relacionarlos con el contexto histórico.
Para llevar a cabo nuestro análisis usaremos los poemas recogidos en una antología. En ellos aparecen los temas y tópicos de la lírica del Siglo de Oro.

Los temas analizados son los siguientes:

- El amor y la belleza femenina
- El paso del tiempo y el carpe diem
- El pesimismo por el paso del tiempo
- "Tempus fugit" y la llegada de la muerte
- La mitología
- La sátira y la burla


Poetas - Proyecto Claroscuro

Como bien sabéis, en este momento del curso nos encontramos estudiando el Siglo de Oro español dentro de un proyecto denominado "Claroscuro". Anteriormente, hemos analizado los siglos XVI y XVII por separado con tal de situarnos un poco en la época, e incluso hemos trabajado la página web del museo del Prado para coger algunas ideas. No obstante, ha llegado el momento de centrarnos en aquellos protagonistas que hicieron de este periodo uno de los mayores tesoros de la cultura española. Así pues, nos hemos repartido en grupos para estudiar a los que fueran los poetas más importantes de las letras barrocas y renacentistas: Góngora, Quevedo, Garcilaso, Fray Luis, San Juan de la Cruz y Lope de Vega.

Mi grupo investigó sobre Luis de Góngora, y éste es el resultado:


jueves, 10 de marzo de 2016

Un poco de historia - Proyecto Claroscuro


- Contexto histórico siglo XVI:


Dos reyes se reparten el siglo de la hegemonía mundial de España: Carlos I (1517-1556) y Felipe II (1556-1598).
- Hay una fuerte jerarquización social y la Iglesia tiene un gran poder que se refleja en la Inquisición (persigue herejías, judaísmo, islamismo). Sin embargo, corrientes como el erasmismo (impulsado por el filósofo Erasmo de Rótterdam) defenderán una religión libre de supersticiones, pura, íntima y personal (debido a los excesos del papado, la degradación y el abuso de poder de la Iglesia en Europa).

- Obsesión por la “limpieza de sangre” (separación entre cristianos nuevos, descendientes de judíos y moriscos (expulsados, en 1492 y 1609, respectivamente) y cristianos viejos, que no descienden de ellos).

- El concepto caballeresco y renacentista del honor (conjunto de valores que adornan al varón y lo hacen digno de reconocimiento social) empieza a degradarse y derivar en el concepto de honra (más basada en el reconocimiento ajeno que en la virtud propia), fenómeno que se consolidará sobre todo en el siglo XVII, donde reinará plenamente la apariencia, es decir, no lo que se es, sino lo que se aparenta ser (ejemplo de los hidalgos). 

- A partir de la segunda mitad del siglo XVI se inicia la Contrarreforma, que tiene su origen en las tensiones políticas y religiosas que comienzan a sacudir Europa: se prohíben libros, se cierran fronteras...)

- Contexto histórico siglo XVII:


Paradójicamente, en la época del barroco, arte brillante y opulento, Europa vive una difícil situación  y un viejo fantasma vuelve a asolar el continente : la peste acarreada por el hambre.
Durante el siglo XVII, Europa asiste a la lucha por la hegemonía europea entre dos monarquías absolutas, la España de los Austrias en pleno declive y la Francia de Luis XIV. También a la independencia de los Países Bajos, conseguida tras la Guerra de los Doce Años. De esta guerra nace Holanda como una república comercial y calvinista, mientras que la católica Flandes seguirá dependiendo de España. La monarquía absoluta se convierte en la forma de gobierno de Francia, con Luis XIV, mientras que en Holanda e Inglaterra triunfan las fórmulas parlamentarias gracias a la lucha de la burguesía por el poder. En la Europa central se desarrolla la guerra de los Treinta Años, entre católicos y protestantes y en la que se vieron envueltas las grandes potencias europeas. Esta guerra y la posterior guerra franco-española acarrearán una época de malas cosechas, hambrunas y la peste.

Al mismo tiempo que nuestro país sufría, como hemos visto, una de las épocas de mayor decadencia histórica, el mundo artístico ofrecía las mejores creaciones. En la misma época concurrieron grandes arquitectos, escultores, pintores y autores. Como ejemplos: en arquitectura, la fachada de la Catedral de Santiago de Compostela, el Obradoiro; como escultores, la escuela de la imaginería policromada española; en pintura, Velázquez, Zurbarán, Ribera y Murillo; como escritores, Góngora, Quevedo, Lope de Vega o Calderón.

lunes, 22 de febrero de 2016

Renacimiento y Barroco en profundidad - Proyecto Claroscuro

Además del trabajo previo que consistía en analizar la página web del Museo del Prado, en el transcurso del proyecto hemos realizado una línea del tiempo que recoge acontecimientos de los siglos XVI y XVII, una cuenta de list.ly donde albergar la información encontrada en la web, y un panel de smore donde aparecen los aspectos generales de este movimiento artístico, literario y cultural. También hemos incluido un mural de Pinterest en el que exponemos numerosas fotos y referencias. Cabe mencionar que tuvimos algunos problemas a la hora de realizar la línea del tiempo, puesto que la opción "grupal" sólo está disponible para cuentas Premium.

- Línea del tiempo en tiki - toki: http://www.tiki-toki.com/timeline/entry/603208/Siglo-de-Oro/ (No la
  hemos podido insertar en el blog porque se requiere una cuenta premium)

- Cuenta de List.ly: Siglo de Oro
  View more lists from
- Panel de Smore:


Además del panel sobre el barroco, otros componentes realizaron uno similar acerca del Renacimiento: https://www.smore.com/xmt92

- Pinterest: https://es.pinterest.com/daniel3488/el-barroco/